¿Para qué sirven los seguros?

Entre otras cosas, los seguros te enseñan a pensar en función del futuro; a adoptar un sistema de vida que a base del esfuerzo de realizar un desembolso de dinero sin recibir a cambio nada en el momento, te va a retribuir en el mañana con una muy buena dosis de tranquilidad emosional y financiera.

Los seguros son el producto del pensamiento previsivo, del esfuerzo academico y científico dedicado a la planificación financiera.

Los seguros son para la salud financiera lo que los medicamentos son para la salud del ser humano; no es fácil ni necesario entender como estan elaborados los medicamentos para hacer uso de ellos y obtener sus beneficios.

Lo mismo ocurre con los seguros; por ello es necesario acercarse a un buen asesor de seguros para que te "recete" la mejor póliza, la que mejor se adapta a tus necesidades y posibiliadades financieras.

EL ABC DEL SEGURO

Lo más difícil de entender es que para activar la cobertura de un seguro, es necesario pagar la prima correspondiente.

La Prima correspondiente, es la cantidad de dinero que se exige en la póliza mediante un documento denominado Recibo.

La Póliza, es el contrato en donde se establecen todas las condiciones que rigen la operación del seguro, tal como fue convenido entre las partes que intervienen en dicho contrato: el asegurador y el tomador.

La Cobertura es la descripción que se hace en la póliza del evento por el cual se pagaría la indemnización prevista en caso de que dicho evento ocurra dentro del lapso y bajo las condiciones establecidas en el contrato de seguros.

¿Seguimos?

EL COSTO DE PREVENIR

“Más vale prevenir que lamentar” es una frase que desde niños siempre hemos escuchado, pero que por lo general no siempre prestamos atención a su alcance.

Esta frase tan familiar nos trata de mostrar que siempre será menos costoso anticiparnos a situaciones que sabemos pueden ocurrir; y que, precisamente por esta circunstancia, se adapta perfectamente al tema de los seguros.

Los seguros son los mecanismos o instrumentos financieros que el hombre ha creado con el fin primordial de tomar previsión –al menor costo posible- ante situaciones que al ocurrir van a causar una pérdida financiera significativa a la persona que directamente sea el propietario o beneficiario directo del bien material en cuestión, su propia vida o la vida de otra persona de quien depende económicamente o por quien económicamente es responsable.

Podemos entender entonces que, el costo de prevenir, corresponde a la prima del seguro que debemos contratar para resarcirnos de la pérdida causada por un suceso que sabemos puede ocurrir. Este costo será mayor en la misma medida en que sea posible que el suceso ocurra.